Quieres ser actor o actriz - Jessica Hernandez

¿Quieres ser actor o actriz? Lo que nunca te cuentan de esta profesión

Jessica Hernández

25 Abr, 2020 | 0 Comentarios

Jessica Hernández

25 Abr, 2020 | 0 Comentarios

Alguien me preguntó una vez:

«¿Qué le dirías a las personas que quieren ser actores y actrices?»

La pregunta me hizo reflexionar y plantearme qué me hubiese gustado saber a mí antes de tomar la decisión de estudiar arte dramático. Creo que hubiese diseñado el futuro de manera diferente de haber sabido la realidad. Así que como una de mis misiones en esta vida es ayudar a los demás en todo lo que esté en mi mano, he decidido crear un blog y escribir este post.

Te hablo a ti, futuro actor o actriz. Para que antes de tirarte a la piscina sepas lo que hay dentro.

Este post puede parecer un poco pesimista al principio, pero te invito a quedarte hasta el final.

Cómo empecé yo

Tenía trece años cuando decidí que quería ser actriz. A esa edad no sabía nada de lo que se necesitaba. De echo, ni sabía que había formación específica para serlo. No sabía que había una carrera universitaria con titulación oficial. No sabía qué tenía que hacer una persona para trabajar en esas películas que tanto me gustaban. Así que lo que hice fue empezar en una compañía de teatro joven a la vez que montaba un espectáculo en el instituto.

Dirigí y protagonicé mi primera obra a los trece años, Pigmalión de Joan Olive. Es precioso no saber nada, porque te atreves con todo. La cuestión es que salió genial y yo, a los trece años, ya había encontrado mi vocación. Parecía que todo tenía sentido.

Siempre fui una niña segura con las ideas claras, la adolescencia que para muchas personas es un periodo complicado para mí fue sobre ruedas. Sabía qué quería y todo parecía fácil y accesible.

Jessica Hernandez en los ensayos de El sueño de una noche de verano interpretando a Titania
Taller de 4º Curso en el Institut del Teatre de Barcelona. El somni d’una nit d’estiu. Personaje: Titania

A los dieciocho años, mientras cursaba segundo de Bachillerato, tocaba decidir qué estudiar y a qué universidad ir. Así que empecé a investigar. Tenía muy buenas notas y los profesores me animaban a hacer una carrera «seria». Me planteé estudiar psicología, ciencias políticas, historia, filosofía (como si esas carreras fuesen «más convenientes»), pero yo tenía claro que quería ser actriz, así que empecé a indagar. Ahí fue cuando supe que existía una carrera oficial de arte dramático de enseñanza pública. Después de barajar la RESAD de Madrid o el Institut del Teatre de Barcelona opté por éste último.

¡Bien! Todo parecía sencillo. Iba a estudiar una carrera apasionante (si lograba ser una de las pocas personas afortunadas en pasar las complejas e interminables pruebas de acceso), iba a obtener una licenciatura universitaria y obviamente iba a trabajar en cine, teatro y televisión con un sueldo más que decente. La vida perfecta estaba a la vuelta de la esquina.

Pero no iba a ser tan fácil.

Os cuento esto para que entendáis mi proceso hasta tomar la decisión de estudiar interpretación de forma profesional. No hubo ninguna duda, ninguna reflexión. Quiero esto, voy a por ello, sin pensar en lo que significaba, sin analizar pros y contras, sin preguntar. A la brava. Así como soy yo. Y tengo que decir que no me arrepiento de nada. Lo volvería a hacer, pero con un plan diferente que os explicaré en el siguiente post. También os digo que lo que imaginaba no se corresponde en absoluto con la realidad. Y por esa razón es importante saber a qué nos enfrentamos desde el inicio.

Parece fácil ser actor. Lo que nos llega desde fuera es que los actores y actrices trabajan en proyectos chulísimos, que salen en la tele, que son famosos, que tienen dinero, que llevan un estilo de vida bohemio, que gustan a todo el mundo, que son felices y tienen una vida ideal. Quién no querría eso, ¿verdad? A nuestros oídos siempre llega la versión de los que llegan a la fama. Como dicen los historiadores, «la historia está escrita por los vencedores».

Lo que no te cuentan es que lo que ves en la tele es la punta del iceberg. Y ni siquiera eso, es la punta de la punta de la punta del iceberg.

Según el informe de la AISGE de 2016 (en 2020 saldrá el siguiente) solo el 8,17% de los actores españoles pueden vivir de su profesión. Es decir, tienes un 91,83% de posibilidades de no poder vivir de tu profesión actoral. Y esa es la verdadera realidad de nuestra profesión. Además, de esos afortunados que llegan a vivir de la profesión, solo una pequeñísima parte llega a ser reconocido y solo una ínfima parte llega a ser famoso. Así que si lo que más te motiva es la fama, mejor búscate otra profesión.

Hoy en día es más fácil llegar a ser famoso siendo Youtuber, o influencer en Instagram que siendo actor o actriz. De echo muchos optan por hacer algo así, que les dé visibilidad, para después tener más posibilidades como actor. Rocambolesco, ¿verdad? Hoy en día es más importante ser conocido que ser talentoso o currante. De hecho, el talento, que parece tan importante para uno, no lo es. El talento lo dan por sentado. Es más probable que escojan como protagonista de una serie a ese chico o chica cañón con miles de likes en Instagram que al mejor actor del mundo que no tiene redes sociales. Triste, pero cierto.

Y eso de pensar «a mi no me pasará», «yo sí trabajaré», «yo seré ese 8,17%», puede funcionar como ejercicio de atracción, pero la realidad nos muestra que no es lo habitual. Es vital ser conscientes de esto. Saber que probablemente no llegaremos a vivir de nuestra profesión. De esta forma tendremos un buen plan B que nos guste y nos permita no acabar en un trabajo que nos haga infelices y no nos deje tiempo para invertir en nuestra carrera actoral.

Llegados a este punto mi pregunta es:

«¿Por qué quieres ser actor o actriz?»

O como decimos en coaching:

«¿Para qué quieres ser actor o actriz?»

Parece una pregunta muy sencilla, pero es una pregunta tramposa que no siempre sabemos responder con exactitud, o no siempre nos gusta indagar en la verdad.

Si la respuesta es «porque quiero ser rico y famoso», o sus múltiples variantes, ya te he respondido arriba. Hay mejores caminos.

Si la respuesta es «porque es lo que más me apasiona del mundo y lo haré sí o sí aunque no vaya a cobrar en mi vida porque es lo que me aporta mayor felicidad», entonces sigue leyendo.

Qué significa ser actor

Espera, una última pregunta:

«¿Seguro que no quieres ser carpintero, cocinero vegano, diseñador de aplicaciones o cirujano estético?»

Visualízalo bien. Una vida llena de dinero y reconocimiento, con futuro, con trabajo a raudales, donde la gente no te pregunta «¿y qué haces para ganarte la vida?» Piénsalo… ¿No? ok

Entonces lo que escoges es:

Perder horas haciendo castings de publicidad (que es una de las vías que los actores tenemos para conseguir dinero), donde si tienes suerte te opcionan, pero casi nunca te cogen, recibir negativas de representantes, pasarte las noches ensayando obras que solo verá tu familia y amigos, escribiendo guiones que nadie te produce, gastándote el poco dinero que tienes en formaciones con directores de casting que nunca te llamarán, manteniendo activas las redes sociales que te quitan tiempo y energía pensando que alguien te verá y se enamorará de tu talento que obviamente desprende esa última foto que has subido con tanto cariño, aceptar que en lugar de a ti, han seleccionado a esa o ese otro que acompañaba a alguien del casting y que no actuaba ni en las obras del colegio, pero que tiene esos ojos azules tan bonitos… ¿Si? ¿Eso quieres?

Ok, reconocer que eres del club de los masocas anónimos es un buen comienzo. ¡Bienvenido!

Y ahora que somos del mismo club y para que no te desanimes del todo, te diré:

Esta profesión es una carrera de fondo. Con dedicación y esfuerzo se van consiguiendo cosas. No desesperes. Cada proyecto que hagas va a ser un aprendizaje que te va a hacer mejor actor y más fuerte.

Te diré que ser actor o actriz te va a servir para el resto de cosas que hagas en la vida. Te va a mantener en forma tanto física, mental como espiritualmente. Te va a enseñar a ser mejor persona, más empático, a reflexionar de forma creativa sobre cosas cotidianas. Te va a enseñar que el fracaso en realidad es el camino para llegar al éxito. Vas a aprender a aceptar un «no» sin que eso afecte a tu autoestima. Vas a vivir desbloqueado, vas a entender tus emociones y aprenderás a gestionarlas de forma eficaz. Al lado de los castings, las entrevistas de trabajo te parecerán un juego de niños. Cada personaje que interpretes te va a hacer reflexionar sobre tu propia persona. Entenderás que hay mil formas de hacer, de pensar, de actuar, de ser y eso te hará ver que cada ser humano es único e irrepetible. Hablarás correctamente. Y las dos cosas más importantes de todo, sabrás vivir el presente «aquí y ahora» y sabrás escuchar nivel pro. Y eso para mí es el mayor talento que un ser humano puede tener.

El objetivo de este post es que entiendas que ser actor o actriz no es el camino de rosas que nos enseñan. Requiere mucho esfuerzo, mucho trabajo personal, mucha aceptación, mucho no tirar la toalla y mucho creer en ti y en la vocación profundamente. El truco está en disfrutar del camino y que cada pequeño logro te acerque un poco más a tus objetivos. El más importante de todos es, para mí, ser feliz haciendo lo que más te gusta, actuar. ¿Cuál es el tuyo?

No te machaques cuando algo salga mal ni te aplaudas demasiado cuando algo salga bien.

Siemplemente… siiigue actuando… siiigue actuando… ¿Qué se hace? ACTUAR. 🐟 (aunque no se parezca, es la Dori…)

Mucha gente se cae por el camino. Ser uno de los que no lo hacen ya marca la diferencia.

Platea de un teatro llena de gente

Tenemos la jodida profesión más bonita del mundo. Cada replica, cada silencio, cada aplauso, cada foco en la cara, cada pelo que te arranca el micro de corbata, cada crujir de la madera del escenario, cada «acción» importan. Disfruta cada experiencia y no dejes de aprender y de crear. Eso es lo que a mi me mantiene en el camino cada día, todos los días.

En el siguiente post hablaré de todo aquello que puedes hacer para no perder el tiempo y enforcarte desde el minuto uno.

Si tenéis cualquier pregunta, duda o necesitáis ayuda de algún tipo, no dudéis en escribir. Y si queréis aportar algo, os invito a que dejéis un comentario. Entre todos seguro que podemos ayudarnos y hacer de nuestro gremio un lugar de cooperación y apoyo.

«Todos a una, como en Fuenteovejuna»

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